Hultner Estrada
“Se alquilan muchachos para trabajos peligrosos.” “Se rentan mujeres para labores nocturnas.” “Se venden jovencitas para… lo que sea.”
¿Le sorprende este “menú”?
Detrás de esta oferta, opera una red clandestina bien estructurada que rapta seres humanos, para luego venderlos como materia prima, como mercancías, como objetos. Es la industria de la trata de personas, el tercer negocio ilícito más lucrativo a nivel mundial.
La trata de personas es una de las peores violaciones a los derechos humanos. Es la esclavitud de los tiempos modernos.
Pero, queda mucho por explicar: ¿Quién está detrás del negocio? ¿Cuál es la actividad económica que demanda esta clase de “mercancía”? ¿Por qué este negocio logra evadir fronteras y controles estatales? ¿Cuál es esa lógica, esa filosofía social que sostiene este comercio denigrante? ¿Y por qué Nicaragua es considerado el primer país “proveedor de esclavos” en Centroamérica?
Precisamente para hablar de estos asuntos, informar y prevenir a la población frente a esta amenaza, cada 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Trata de Personas, fecha establecida en la conferencia contra el Tráfico Humano en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999.
Esta semana, 13 iglesias participantes en el proyecto Combatiendo la Trata de Personas, auspiciado por Centro Nehemías, están realizando jornadas informativas y preventivas en escuelas, parques, templos y calles de León y Chinandega. La idea es alertar y empoderar a la población, pero también demostrar al pueblo cristiano que, como iglesia, hay muchas cosas que podemos hacer para contrarrestar este delito.
Desde aquí, queremos pedirle a usted que se una a la cadena de oración que estas iglesias están promoviendo, pidiendo a Dios que su justicia resplandezca, que su sabiduría nos capacite para luchar contra este delito de la manera más eficaz y , sobre todo, para que su amor consuele y defienda a las víctimas.
Una versión digital de un póster informativo y preventivo está disponible aquí. Quizá usted quiera imprimirlo, pegarlo en su oficina o compartirlo con otros.
En la imagen, las tres promotoras voluntarias que trabajan con Centro Nehemías en el proyecto  “Combatiendo la trata de personas en Nicaragua”. (Claudia Balmaceda, María Luisa Martínez y Ligia Rivera).