Bethany Beachum / Hultner Estrada

En un mundo donde la población es cada vez más urbana, ¿Habrá algo que esté respondiendo a esta realidad?

Según un estudio, la civilización marcó un hito en el año 2008 cuando la población urbana alcanzó el 50% de la población mundial. Hace cincuenta años era del 30%. Y hace un siglo, la población urbana global representaba apenas un 10%. A medida que el mundo se vuelve más y más urbano, también hay un aumento en el número de pobres urbanos. Esta población pobre tiene que vivir con un acceso limitado a las oportunidades de empleo, viviendas inseguras, ambientes violentos e insalubres, y con servicios deficientes en salud y educación.

En Nicaragua, el Centro Nehemías está respondiendo a la urbanización desarrollando estrategias para la transformación urbana. Mediante el trabajo en pequeños barrios de las ciudades de León y Chinandega, la Estrategia para la Transformación Urbana (ETU) busca formar líderes de iglesias locales con principios de una cosmovisión bíblica que les ayude a cambiar sus actitudes, creencias y conductas en todos los ámbitos de la vida. Estos líderes facilitan esos mismos cambios en otras personas y contribuyen a la transformación de sus comunidades, con sus propios recursos, talentos y habilidades.

Roberto Armas, coordinador del programa ETU: “Este ministerio es muy singular, ya que promueve el uso de los recursos y el potencial que la comunidad ya tiene. Además, es un programa que incorpora los valores cristianos y busca la transformación desde una perspectiva bíblica”.

Cruz Lorena, una madre de mediana edad, está involucrada en el programa en la comunidad “Anexo a La Arrocera” en León. Una tarde, en el porche de su casa nos compartió acerca de su barrio: “Cuando llegué aquí hace cuatro años, ni siquiera teníamos servicio de agua potable y las condiciones eran muy inestables. Pero la comunidad ha ido creciendo desde entonces y en la actualidad hay 54 casas. Sin embargo, todavía hay mucha pobreza física y espiritual. Es en este contexto que estamos impartiendo clases de informática, de fabricación de joyas, bordado en canva y buscando aquellas personas que quieren transformar su comunidad.”

Roberto añade: “Están sucediendo muchos cambios en las comunidades, entre los que puedo mencionar está el hecho de que ahora la iglesia está sirviendo a su comunidad. A través del Programa ETU los líderes se están comprometiendo con el servicio a su comunidad, y hay una capacidad de replicar los talleres e iniciativas locales para iniciar pequeños proyectos”.

En conclusión, “Hay muchos proyectos que entran en un barrio” -explica Roberto-  “pero no promueven los valores del Reino de Dios. Nosotros decimos: ‘No podemos darte un techo, pero podemos ayudarte a vivir en paz, y así tú eres dignificado. Creo que esa es  la clave. Es el tipo de desarrollo que promueve la vida de las personas que viven en medio de tanta oscuridad’”.

La visión del Centro Nehemías es que la iglesia local camine de la mano con la comunidad buscando el bien común, haciendo ministerio integral y participativo. Esto es lo que ETU está tratando de hacer en los barrios de León y Chinandega. Como un comentario final, Cruz Lorena añadió: “Esto lo hacemos porque la misericordia de Dios ha sido grande en nuestras vidas.”

 

lideres Anexo Arrocera 01 2012 (7)

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